Nuestro departamento de Tocinística Aplicada, tras duros meses de investigación y esfuerzo, ha logrado dar con el Santo Grial del tripero, o sea, con la receta de las archiconocidas Migas de Ujué.
No ha sido fácil, reconocen, pues hubo de infiltrar un topo en las filas enemigas, que no sin correr grandes riesgos -pues en el enemigo no había tierra para escarbar-nos ha traído al blog fotos reveladoras. La calidad de las mismas no es buena, pues una maldición ha sido vertida sobre ellas, ya que Iñigus (a la sazón el dueño de la receta) se ha cagao hasta en el padre Cucharón cuando se ha pispao de que le estábamos robando la receta en sus mismas narices.


Nuestros hombres de Criptografía Hortofrutícola trabajan a estas horas a destajo para desentrañar los trazos ininteligibles, ya que no se entiende nada. ¿qué pone? ¿migas de Ujué o migas de Ujé?. No descartamos que la documentación aquí expuesta sea apócrifa, por lo que pedimos disculpas a nuestros perdones.
No obstante, en cuanto tengamos algo, os lo haremos saber, porque la vida es una barca, como dijo Calderón de la Mierda.
Nota de última hora: Tras pasar los originales por un TAC (Tomografía Axial Computerizada) y someterlos a la prueba del Carbono 14 con bombardeo de radioisótopos He4+, no se ha visto un cagao, por lo que se ha procedido a leerlos. Y sabemos ya que llevan por lo menos tomate.

